Commando (o la del soldado a tiros y bombas) – Capcom 1985

Commando es un juego que lanzó Capcom/Data East allá por 1985, de los pioneros shoot’em up de scroll vertical inspirado en los juegos de naves de la época pero trasladado a un campo de batalla.

A pesar de no guardar ninguna relación con la película Commando (de hecho, la película fue posterior al videojuego), este vertiginoso shoot’em up de scroll vertical y escenarios bélicos siempre se ha relacionado con el conocido film.

Su “nomble oliginal” Senjou No Ookami de traducción Battlefield Of The Wolf no convenció fuera de las fronteras niponas y optaron por un nombre más comercial, Commando…. ¡Vas a comparar!

En el juego encarnabas a Super Joe, un acérrimo soldado endurecido a golpe de fusil y metralla, al que le gustaba más el riesgo que a Jesús Calleja con Paquirrín en un karaoke a puerta cerrada.

 
 

Ese pedazo de intro de Commando

El juego comienza de forma espectacular, arrancando con los acordes de una épica banda sonora que se funde con el ensordecedor sonido de un helicóptero volando a ras de suelo, casi rozando la densa maleza de la dura selva vietnamita.

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Charlie Sheen triunfaba en los cines más que en los bares

A través de las vertiginosas aspas, se puede vislumbrar como nuestro héroe, en un ágil y arriesgado salto, toma tierra mientras nuestro corazón se contrae de la emoción.

Una vez recuperado de la caida, indica al piloto con un estudiado gesto que todo está en orden, y con el helicóptero abandonando el lugar esquivando proyectiles enemigos, nuestro protagonista carga su fusil, comprueba sus granadas, y se lanza en una apasionante carrera por su vida en la que tú eres el protagonista de tan legendaria gesta.

Venga, ahora en serio, mirad el vídeo, aunque solo sea la intro, hasta el segundo 15, para que veáis lo que los arcades y la tecnología nos ofrecían en los 80, y todo lo que nos teníamos que imaginar… ¡normal que triunfara el ácido!

Vídeo en Youtube de canal de BarrrkMarket

Y ya con Super Joe avanzando por el escenario comenzaban los problemas para socializar y hacer amigos en un país extranjero.

Commando, el arcade perfecto

Commando transpira esencia arcade por los cuatro costados ya que cuenta con una acción desenfrenada unida a un ritmo y dificultad perfectamente compensados, que disparan su jugabilidad.

Te enganchaba irremediablemente destrozando tu “bolsillo pagueril” (no confundir con el “bolsillo pajeril” que eso era otra cosa, tunantes…).

commando-cabinetSin duda esta recreativa reportó a Capcom unos pingües beneficios. Si un salón recreativo de los 80 no tenía el Commando, es que no era un Salón Recreativo digno de mención.

El juego cuenta con un suave scroll vertical, y los escenarios están creados desde un punto de vista pseudocenital, la verdad que muy trabajados para la época.

Tuvo tal éxito ese planteamiento gráfico que surgieron otros muchos arcades basados en él.

Mercs (la segunda parte del Commando), Gunsmoke, Heavy Barrel,  Ikari Warriors o Time Soldiers, utilizaron una mecánica y una perspectiva similar.

 

Los movimientos de Super Joe

El movimiento del personaje permitía al usuario avanzar en todas las direcciones. Claro, también los disparos los realizabas en 8 direcciones (hacia donde mirase el soldado).

Este detalle complicaba la mecánica del juego, acostumbrados a disparos siempre verticales como en prácticamente todos los arcades de estilo shoot’em up hasta la fecha.

Y si disparar en diagonal y lateral ya nos desconcertaba, si le sumas que los disparos eran más cortos que una novela de Ylenia, ya os podéis hacer a la idea….

Era necesario “arrimarte” peligrosamente a los enemigos y no precisamente para pedirles la hora. Si no te acercabas, las balas no llegaban. (y eso que parece tan absurdo era un factor que aumentaba la jugabilidad)

 

Pero todo no iban a ser ventajas en Commando… (como si tuviera alguna)

soldadoLos enemígos eran muy persistentes. Repito, los enemigos ERAN MUY PERSISTENTES. (yo creo que algúno me siguió hasta casa). Y como el universo y la estupidez, eran infinitos.

Es decir, que si te parabas un segundo porque se te acalambraba la mano, en menos de lo que tarda en presignarse un cura loco te rodeaban frenéticos enemigos disparando en todas direcciones.

Una risión, vamos.

 

Seguimos para bingo…

Pero no preocuparse, cuando las cosas se ponían feas… ¡disponías de granadas!!

granadas
… pero de estas no, de las que explotan, como Inditex.

Pero no, no era la panacea. Tenían poco alcance y eran limitadas (se me ocurren un montón de comparaciones pero me voy a contener y no me voy a meter con la gente de Gran Hermano).

Al contrario que tus disparos, que los realizabas en todas las direcciones, las granadas solo volaban en vertical, hacia arriba, y a muy poca distancia. Para hacer cierto destrozo en las líneas enemigas era necesario estar frente al objetivo, y nuevamente cerca, muy cerca.

Si se acababan las granadas… pues como Houston… ¡tenías un problema!!

Aunque eso si,  en un alarde de generosidad, los programadores y amigos de los niños incluyeron en cada pantalla numerosas cajas de granadas, estratégicamente colocadas para que perdieras una vida.

 

El juego estaba pensado para el enemigo…

… ya que contaba con todas las comodidades para darnos matarile.

Los escenarios estaban plagados de todo tipo de elementos donde los enemigos se parapetaban; rocas, trincheras, barricadas, puentes, barracones, cuevas, torretas… y se enfrentaban a ti a pie, en moto, en coche y en camiones, atacándote con ametralladoras, granadas, lanzacohetes, atropellándote (si, si… ¡atropellándote! ¡que manda narices!)

Como podéis descubrir lo teníamos todo de nuestra parte para llevar a buen fin nuestra gesta.

 

Estructura y fases del juego.

El juego se divide en ciclos de 4 fases. Las fases son muy similares entre si.  La primera transcurre en la selva, la segunda en una especie de páramo con trincheras y cuevas, la tercera un escenario lleno de barracones, y la cuarta en una carretera o aeropuerto.

Cerrando cada fase y nunca mejor dicho, se presentan unos portones que aseguran la fortaleza enemiga, y que no suponen ningún tipo de problema… ¡¡hasta que se abren!!

En Commando, en cuanto se abren los portones de final de fase, comienzan a salir de ellos más enemigos que jubilados en una degustación de panceta.

Para pasar de fase tienes que repartir plomo con tu humilde ametralladora, utilizar sabiamente las granadas que hayas conservado y disponer de unas buenas dosis de calma (o monedas para continuar).

Una vez finiquitados todos los enemigos de la fortaleza podrás avanzas a la siguiente pantalla.

 

Entre pantalla y pantalla disponemos de una imágen de transición con nuestro héroe haciendo cosas de militares.

Fumando, bebiendo, comiendo pipas, encendiendo fuego, haciéndose un caldo, limpiando el fusil… (¡todas reales, lo juro, hasta la de las pipas!)

A partir de la octava pantalla el juego se reinicia pero con niveles de dificultad mayores.

 

Existen bonus de chocolate en Commando:

Con determinadas acciones el juego te recompensa con bonus (no donuts, fíjate bien), a saber:
bonus

  • Rescatar al rehén. Para ello debes matar a dos enemigos que lo flanquean (sin matar al rehén, claro, sino no lo de “rescatar” tendría menos fundamento que una sopa de agua batida.)
  • Matar al soldado Ryan… En las fortalezas, un soldado de color verde que “corre que se las pela” te aporta 2.000 puntos del ala.
  • Matar al soldado Brown… Es un soldado marrón que en ocasiones puntuales te otorga una vida extra (Esto está sin confirmar, como los áteos)
  • Vidas por puntos. Como en casi todos los juegos, al alcanzar determinadas puntuaciones obtienes vidas extra.

 

Notas de color

Puntos de control y la madre que los parió
En Commando, cada vez que te eliminan una vida, no continúas directamente en la misma posición en la que te defenestren. El juego te envía, y con cierta mala leche, a un punto de control anterior. Esto te obliga a repetir parte del escenario y aumenta tus probabilidades de seguir muriendo irremediablemente.

La banda sonora
Capcom en Commando como en todos sus juegos, cuidó la banda sonora realizando una melodía de corte militar, muy pegadiza.

1672364-arnold_schwarzenegger_2Hoy en día, si la escuchas, te trasladará a los 80, a tu salón recreativo favorito. En mi caso a Ciriaco, con Rafa Palacios haciendo de las suyas en esta máquina.


La película Commando

Hubo rumores que hacían sospechar que la máquina era una licencia “pirata” de la película Commando, de Arnold Schwarzenegger.  Pero la fecha de lanzamiento de la máquina, era anterior al film. No obstante muchos de nosotros las relacionábamos.

ataque¡¡El truco!! !!El truco!!
El truco de este juego es el mismo que en un ataque de diarrea. Correr sin parar disparando a todos los lados.
Si te paras, la cagas.
(o en argentino, si te parás, la cagás)

 

Resumiendo

Commando no tiene más. Moverse sin parar, muchos reflejos y nervios de acero.
La esencia fundamental del perfecto arcade.

Una auténtica delicia.

 

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Antonio Hermoso

Informático Ochenter, 1/3 de LaDinamo.com y músico, teatrero & humorista aficionado. En mi infancia no comí dulces ni chucherías ya que lo gaste todo en las recreativas. Desde siempre me han apasionado los videojuegos, y sobre todo saber como se creaban, como estaban programados, y esa inquietud me ha llevado a mi profesión actual. Juego Favorito: Bump And Jump

10 comentarios en “Commando (o la del soldado a tiros y bombas) – Capcom 1985

  1. El soldado verde que sale de la fortaleza es Fidel Castro!
    Fidel Castro y el Che Guevara protagonizan la version japonesa de “Guerrilla War”, un juego de SNK muy parecido a este.

    1. No puede ser Fidel Castro ya q no lleva el cuba-chandal, yatusabe!! El Guerrilla War lo he jugado poco, pero basta q lo mencionas me jugaré unas partidas!! Gracias por comentar!!

  2. COmo siempre, me parto con tus entradas Antonio: Retro-Nostalgia y humor a partes iguales. Commando se tragó muchas monedas cuando era niño (ya conoces mi mítica habilidad en las recreativas), pero molaba tanto ser Rambo… que caía una y otra vez.

    Una maquina sencillamente genial!
    Saludos Freaks Maestro!

  3. En este caso y haciendo honor a la verdad, que no duraras en Commando no dependía de tu “mítica habilidad” (que también) sino que la máquina era bastante difícil de coger el tranquillo. Yo tampoco duraba mucho si te sirve de consuelo. Eso sí, una vez jugadas unas 300 partidas en el Mame puedo decir orgulloso que ya me paso la primera fase sin perder ninguna vida. 🙂
    Gracias por comentar, Genio!!

  4. Si no recuerdo mal, esa es la versión alemana, pues la legislación alemana (al igual que la de otros países) eran bastante rigurosas con lo de matar personas y se hicieron versiones especiales de algunos videojuegos.

    Otros ejemplos los podéis ver en Gryzor/Contra/Probotector (los soldados son robots) o Renegade de Amstrad CPC (la sangre roja la convirtieron en azul, aunque es posible volverla roja de nuevo), por citar un par.

  5. El tema está en que muchos teníamos menos de 10 años cuando salió esta máquina, y hasta que no tienes unos pocos años más no conseguías esa agilidad en la mente y en las manos como para moverte de forma que no te mataran a la mínima. Me pasó con este juego, con el Ghosts n Goblins, con el Donkey Kong … me fundían en cero coma, mis cinco duros eran los cinco duros peor invertidos del mundo.

  6. Gracias por comentar Alejandro!!! Estos alemanes!!! De ahí me viene a mi la animadversión hacia los electrodomésticos, por el trauma que me crearon los robots del Contra en su versión alemana!! Por eso no se me da bien la cocina… que cosas!!

Seguro que tienes muchas cosas que contar... ¡No te cortes!